En estos tiempos de
Cuarentena que a veces obligan a buscar entretenimientos en los viejos baúles,
encontré una antigua cartilla ilustrada en la que, en mis tiempos de infante,
leía sobre historia sagrada. Al unir una de esas historias con mi fibra
forestal, se dio este “Ajuste de Cuentos”.
OFRENDAS
Omar Carrero Araque
Baquiano
10/12/20
La gran luna redonda que
venía del oriente, irradiaba su clara luz para esplender los caminos por los que
transitaban tres Caciques que se enfilaban hacia el oeste, con el designio de reverenciar
a un recién germinado. En romería marchaban Aravaney, Guayacano y Bucaro, guiados
por las señales que desde las alturas les enviaba la Diosa Luna.
Cuando esta Diosa detuvo
su marcha y quedose estática mostrándose como un disco blanquecino que flotaba en
el firmamento, los Caciques entendieron que su viaje había finalizado. Estaban ahora en la feraz planicie que riega
el Caparo llanero.
No les fue difícil hallar
a quien buscaban pues allí, en la floresta, en una humilde cuna de mantillo, un
diminuto y luminoso ser se hacía notorio por el centelleo de las gotas de rocío
que perlaban sus tiernos cotiledones. A su lado sus fibrosos padres se erguían gozosos
moviendo sus frondosidades al toque de los duros soplos que el Ande les
mandaba.
En el lugar, ante la
ausencia del ganado, no habían pastores, pero si muchas dantas y báquiros así
como centenares aves cantoras, miles de insectos chirriantes, sapos en
conciertos, todos uniendo sus voces con el chillido de los monos, la
estridencia de los chupacacao y el clamoreo de las guacamayas.
Es entonces en medio de
esta fiesta luminosa y sonora cuando los Caciques se aprestan a entregar sus
presentes al recién brotado: Aravaney, encerrados en una tapara
cubierta con flores amarillas, trae
cientos de cocuyos que simbolizan la luz; Guayacano entrega un cántaro de agua
envuelto en un manojo de flores azules y, por último, Bucaro en un mapire
cubierto con flores rojas, trae un montón de tierra fértil.
Estas ofrendas representan
la garantía para la elevación del recién nacido, quien al final se trasmutará en
el salvador del mundo Tierra. En él se dará el portento de la conversión de la
luz en el pan que comerá el hambriento. Insuflará el aliento a los animales. Purificará a los aires y a las
aguas y protegerá a los animales que en estos medios vivan. Dará refugio y alimento a las aves del cielo y
a los insectos rastreros y voladores. Hará más llevaderas las temperaturas. Acopiará
energía útil al hombre y, por último, estimulará el espíritu de los humanos para
la creación artística.
Tanto portento, de
conservarse, consolidará la vida en el planeta!!
OCA/10-12-20
Fotografías.
Plántula
(Gramho.com HighAndeanForest)
Flor
de Araguaney (venezuelaverde.com)
Flor
de Guayacán (Wikipedia.org)
Flor
de Bucare (ecured.com)
Collage:
www.fotojet.com
Glosario:
Aravaney: por Araguaney
(Handroanthus
chrysanthus)
Báquiro:
Cerdo salvaje (Pecari tajacu)
Bucaro:
por Bucare (Erythrina
poeppigiana)
Cacique:
Indígena que ejerce la autoridad en la tribu
Caparo:
Río que baja de los andes al llano, afluente del Apure
Chupacacao:
Ave falconiforme de la especie Ibycter americanus
Cocuyo:
Coleóptero del Género Pyrophorus
Danta:Tapir
(Tapirus terrestris)
Guacamaya: Ave Psittaciformes del Género Ara
Guayacano:
Por Guayacán (Guaicum officinale)
Llanero:
Término aplicado a todo lo relativo al llano
Mapire:
Cesto indígena tejido con fibras vegetales. Se lleva a la espalda
Tapara: Utensilio
casero elaborado con el fruto del Taparo (Crescentia cujete)

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