A PROPÓSITO DEL CUMPLEAÑOS DE "EL CARRAO DE PALMARITO"
DE HISTORIAS Y AMORÍOS ANDILLANEROS
| Imagen tomada y modificada de Google Maps |
Omar Carrero Araque
7 de Abril de 2024
Santa Bárbara de Barinas siempre fue sitio de encuentros entre andinos y llaneros dada su ubicación en las estribaciones surorientales de los andes y a su adosamiento a una sabana natural propicia para la cría de ganado, un paño de sabana abierta de algunas centenas de kilómetros cuadrados, que a la vez de romper el dosel de las densas selvas que cubrían al piedemonte, acercaba al poblado a las orillas del Suripá.
Entre estos encuentros vale destacar, por lo histórico, a uno que ocurrió en Junio de 1813 cuando el joven Páez después de atravesar las montañas de Pedraza se encontró en Santa Bárbara con el Comandante patriota Manuel Pulido que, vía Mucuchachí, había bajado desde Mérida. Ese día el futuro Centauro se incorporaría al ejército libertario.
Más tarde, en los primeros años del siglo pasado se da inicio inició a una colonización masiva de las tierras de este piedemonte, con gente que en oleadas bajaba del sur del estado Mérida principalmente de los pueblos de Mucuchachí, Mucutuy y Canaguá.
Esta migración se dio después de los viajes que el Padre Adonay Noguera realizó a Santa Bárbara entre 1904-1906 a objeto de organizar eclesiásticamente a esta Parroquia.
Antes de estos colonos, hacia fines del siglo XIX, solo bajaban entre otros, los compradores de ganado y los vendedores de café.
Posiblemente, hacia 1918, en una de estas oleadas bajó Don José de La Cruz Rivas Carrero y su numerosa familia. Desde un principio Don Cruz, como se le conocía familiarmente, estuvo integrado a la “élite” del pueblo tal vez por su posición económica y por tener el privilegio, para la época, de saber leer y escribir.
Es así como hacia 1924 lo vemos como una de las “cabezas visibles” del pueblo al aparecer dirigiendo la Junta Comunal. Debe destacarse en letras grandes que con la familia de Don Cruz venía una joven, casi niña, en plan de Niñera.
Su nombre era Carmen Cecilia Contreras, natural de Mucuchachí.
Como habíamos señalado Santa Bárbara fue siempre punto de encuentro entre andinos y sabaneros. Estos últimos venían por los caminos de agua afluentes del Apure, tal como el Suripá que discurre a unos 16 kilómetros al sur del poblado.
Este conocido río vincula a Santa Bárbara con todos los pueblos ribereños del río Apure, especialmente con Palmarito por ser éste el poblado más cercano al punto de su desembocadura.
Esta circunstancia hizo que muchos productores pecuarios palmariteños movieran sus ganados hasta Santa Bárbara en grandes chalanas a objeto de engordarlos con mejores pastos mientras esperaban a los compradores que bajaban del cerro.
En uno de estos viajes llegó a Santa Bárbara Juan de Mata Laguna, joven llanero de faena y palmariteño de nacimiento tal como lo atestigua su nombre, sin duda heredado del Patrono del pueblo: San Juan de Mata.
Muchos varones de allí llevan este nombre pero que lo acortan sólo a Mata, por eso allí encontramos nombres “recortados” como Mata Barrios, Mata Silva o Mata Laguna, entre otros.
Un nuevo viaje de Mata Laguna a Santa Bárbara le permitió relacionarse con la ahora señorita Carmen Cecilia, de la cual quedó prendado a tal punto que, adelantándose a Don Alberto Arvelo, asumió como suya una de las futuras rimas del Poeta para demandarse “será que me has ensalmado – para que mi amor te dure – y en la soledad de Apure – cuatro veces te he mentado”
Con un tizón ardiendo en su pecho se embarcó en el próximo viaje dispuesto a pedirle unión a la joven mucuchachicera pues esos parajes y en esos tiempos casi no se hablaba de matrimonio.
Hubo aceptación por parte de la joven por lo que en el viaje de regreso el bongo llevaba una pasajera de más en la sombreada enramada.
Entre tantas experiencias nuevas para la joven destacaba la de navegar, llamando su atención la visión de los 6 hombres que caminando coordinadamente por el fondo, movían al Bongo a punta de palanca, empujándose desde el fondo del río o desde las ramas de los guamos borderos cuando esto era posible. A favor de la corriente el Bongo se movía unos 20 km por día.
Una vez instalados en Palmarito comenzaron su vida de pareja que al poco tiempo ya no era tan pareja pues la casa comenzó a llenarse de apureñitos, tantos que completaron un poco más de la docena.
Entre estos apureñitos se recuerda especialmente a uno que en un día como hoy 7 de Abril pero de hace 96 años, llegó rompiendo el silencio con un fuerte alarido más bien parecido a un tañío:
Había nacido JUAN DE LOS SANTOS quien años más tarde, gracias a la profundidad de su canto sabanero y al ingenio de Luis Eduardo Camejo y Luis Gallardo Oberto, debió olvidarse de su nombre de pila al ser rebautizado por estos los hombres de Radio como EL CARRAO DE PALMARITO!!
Ahora pero más fuerte y diáfano, por todo lo ancho de nuestra geografía y más allá se sigue escuchando ese grito altanero que sus paisanos llaman Tañío!!
Consultas en:
Arvelo T. Alberto. Antología poética. Monte Ávila Editores Latinoamericana.2005
Páez, Gladys M. 1993. Pedraza de Barinas. Fondo Editorial Tropykos. Caracas.
Páez, J.A. Autobiografía. Tomo I. Editorial Bloque De Armas. Caracas
Conversación con la amiga Alba Rivas Castillo, farmaceuta palmariteña descendiente de Don Cruz Rivas
Fotografía
1.- Mapa que muestra la ruta Mucuchachí - Santa Barbara de Barinas - Palmarito a través del río Suripá tomada de Google Earth
Páez, Gladys M. 1993. Pedraza de Barinas. Fondo Editorial Tropykos. Caracas.
Páez, J.A. Autobiografía. Tomo I. Editorial Bloque De Armas. Caracas
Conversación con la amiga Alba Rivas Castillo, farmaceuta palmariteña descendiente de Don Cruz Rivas
Fotografía
1.- Mapa que muestra la ruta Mucuchachí - Santa Barbara de Barinas - Palmarito a través del río Suripá tomada de Google Earth
2. Juan de Los Santos Contreras (El Carrao de Palmarito) Tomada de la colección de Junior Palacios



