PICAS FORESTALES

La palabra Pica de amplio uso en las comunidades rurales de Venezuela designa a “un sendero provisional abierto en un lugar montuoso”, tal como nos enseña Don Lisandro Alvarado en su Glosario de voces indígenas de Venezuela. Es voz de uso frecuente que en otros diccionarios la señalan como sinónimo de Trocha. Con tal significación se emplea también en Colombia y Ecuador. La historia patria la registra en 1821 cuando Páez para apresurar su entrada a la gloria de Carabobo atraviesa la nombrada Pica de La Mona que une a Nirgua y Valencia. También la historia y la geografía señalan que en 1940, el explorador y baquiano amazonense Melicio Pérez inició la apertura de la llamada “Pica de los Piaroa” que uniría a Puerto Ayacucho con Manapiare sobre un trayecto de 170 kilómetros, la cual serviría de guía para la apertura de la carretera. En el ámbito jurídico se usa con propiedad este vocablo tal como se muestra en el artículo 35 de la Ley Forestal de Suelos y Aguas: Cuando se trate de la apertura de picas, ordenadas por la autoridad judicial en juicio de deslindes ….. En otro contexto esta palabra se utiliza para referenciar las áreas de investigación en las que se ubican ensayos de diferente índole como los de la Pica 8 de la Estación Experimental Caparo o la Pica Garciera, del bosque universitario Caimital. Por último, no podía faltar la exaltación de las picas en el ámbito de la poesía popular como se muestra en los versos arvelianos: por estas picas tan solas; por la pica de una canta; se me cerraron las picas. etc., o bien en coplas populares, como las referidas a los peligros que encerraba la montaña de San Camilo y que conllevaban a la pérdida de los baquianos: Se metió montaña adentro - Por una pica que había.
Se ha escogido el nombre de PICAS FORESTALES para identificar esta página dado que la connotación de la expresión se compagina bien con la trayectoria seguida por el responsable de la misma en sus faenas forestales que a la vez acompañaba con la de baquiano, a lo largo y ancho del país. Bajo esta fundamentación se presenta una serie de relatos originados en las experiencias acumuladas en una cincuentena de años de trajín en la ruralidad, en un entorno lleno de picas que se entrecruzaban en uno u otro derrotero y de cuyo tránsito brotaron centenas de anécdotas

28 octubre 2024

 


CUANDO SE TRABAJABA CON LAS UÑAS!!

Los primeros levantamientos de vegetación!!



Omar Carrero Araque 16 de Septiembre de 2024

A raíz de haberse celebrado el LXXII aniversario de nuestra Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales el pasado 16 de Septiembre, nos parecio propicio traer a la memoria Extractos de un viejo documento técnico que fue presentado ante el Ministerio de Agricultura y Cría, el 20 de Julio de 1957.

El documento en cuestión se denominó “ESTUDIO FORESTAL DE LA RESERVA DE TICOPORO” y se trae al presente como espejo para que las nuevas generaciones vean y conozcan las condiciones primeras a las que se enfrentaban sus antecesores en el ejercicio profesional.

Sus autores son los Ingenieros Forestales Raúl Cabrita Parilli, Carlos E. Torres (+) y José Jesús Abreu (+). Los dos primeros egresados en la Segunda Promoción y el tercero en la Cuarta.

El trabajo de campo posiblemente se realizó durante el verano de ese año de 1957 para responder a una solicitud de la Oficina Técnica Forestal de la División de Recursos Naturales Renovables formulada a fin de “poner en práctica lo pautado en el Artículo No 12, Sección III de la Ley Forestal de Suelos y Aguas relacionado con la Licitación de Productos Forestales en terrenos baldíos.

Se presentan algunos “ítems” del documento en cuestión a objeto de señalar las dificultades del momento al realizar las tareas técnicas forestales.

APARTE REFERIDO A LA VEGETACIÓN

Se señala en este informe que para la fecha no había ningún tipo de intervención en la vegetación por lo tanto se consideró como Vegetación Primaria, sólo interrumpida por los Esteros que cubrían extensas superficies estimadas entre un 60 – 70 % del área.

Señalan los autores que las formaciones boscosas se clasifican como Selvas de Galería en los Bancos y Vegetación de Cachales en los Esteros.

Para la vegetación de banco se indica “el grado óptimo de crecimiento” que alcanzan las especies maderables “tales como la caoba, el cedro, el apamate, etc”

Se copia de seguidas de manera textual, en algunos casos, la descripción que se hace de la vegetación:

Vegetación de Banco.

La vegetación de Banco se caracteriza por presenta “un perfil silvicultural” con tres estratos “de vuelos perfectamente claros” identificados como “Dominante – Codominado – Dominado”.

Aquí las especies maderables tales como, la caoba, el cedro, el apamate, etc., presentan un “crecimiento en grado óptimo”

Para el Estrato Dominante se enfatiza en la “gran robustez y vitalidad” de las especies que sobrepasan el techo del bosque, señalando que “las copas de estos árboles son bien desarrolladas y reciben completamente la luz solar”. Las especies mencionadas son el Charo, la Caoba, el Chupón, el Saqui-saqui, etc.

En el Estrato Codominante aparecen especies “cuyas copas son menos desarrolladas de las que forman el vuelo dominante” ocupando “el mismo nivel formando el techo general del bosque”. Entre especies se mencionan a Guamos, Palma, Pardillo, Saqui-saqui, Chupón, etc.

En cuanto al El Estrato Inferior o Dominado destaca este informe que las especies que lo conforman“reciben la luz indirecta”. Se dice que en este Estrato se ubican los “árbolesque fisiológicamente tienen dos posibilidades, o rehabilitarse o simplementemorir”. Ambas situaciones se relacionan con “la importancia del árbol conrespecto a otro cuyo crecimiento hay que favorecer”.

Como deducción del Aparte Vegetación se tiene que para la Unidad estudiada ésta “es de gran vitalidad y sigue las características presentes en otros bosques tropicales”. Se remarca la “gran heterogeneidad” así como la propiedad de “agruparse en asociaciones más densas conocidas tradicionalmente en la técnica Forestal Tropical como "Manchas".

APARTE REFERIDO A LOS SUELOS

En cuanto a la información sobre los suelos, los autores señalan de entrada que “los estudios pedológicos brillan por su ausencia” y que fue necesario realizar “continuas y prolongadas inspecciones oculares” para obtener, “aunque sea grosso modo” una aproximación a la interpretación de los “diferentes grupos de suelos que pudieran existir”.

Después de realizadas las señaladas inspecciones se concluyó que “existen tres grandes grupos de suelos (en forma muy general)” y se mencionan a SUELOS DE FORMACIÓN ALUVIAL originados por el arrastre que hacen caños y ríos desde “las montañas andinas”.

El material arrastrado dio pie para “la formación de suelos aluviales en donde se desarrolla una vegetación rica en maderas finas, conocido con el nombre de Selva de Galería”. Se destaca la presencia de los ríos Michay, Socopó, Anaro, Suripá, Capitanejo, etc.

A un segundo grupo de suelos que denominan LACUSTRINOS lo sitúan en “depresiones suaves” en los que se conserva por algún tiempo el agua proveniente de “las precipitaciones atmosféricas” que ocasionan desbordamiento de ríos y caños en época de lluvias.

Se describe a este tipo de suelo como “completamente arcillosos, sobresaturados, con una capacidad de infiltración casi nula” mientras que en tiempos de verano “se “tornan compactos, casi pétreos”. A los sitios en los que predomina este tipo de suelos se les conoce localmente como Cachales con una vegetación “altamente tolerante tanto a la humedad como a las continuas sequías”.

Por último se presenta un tercer grupo de suelos que conforman los “BANCOS” es decir “formaciones vegetales situadas en niveles superiores del terreno” que se caracterizan por “por tener una vegetación densa, suelos franco, franco-arcilloso hasta franco arcillo limosos”. Vemos que el término Banco referido al suelo se aplica también a “las formaciones vegetales”

En estos suelos el drenaje puede considerarse “de regular imperfecto”. Se señala que en estos sitios se pudo “notar una ausencia casi completa en la capa humífera en la totalidad de la zona”,

Se concluyó que la ausencia de esta capa tiene su origen en “la rápida descomposición de la materia orgánica y al arrastre progresivo de la misma debido a las continuas e intensas precipitaciones que tienen lugar en la época de lluvias”.

APARTE REFERIDO A LA VIALIDAD

En otro momento el Informe trata sobre la Vialidad de la Reserva resaltando que el área es de fácil acceso por la condición plana de su topografía y por los numerosos ríos que son navegables en canoa aún en época de sequías rigurosas.

Sin embargo esta región, rica en maderas, no escapa al hecho común en casi todo el estado Barinas relacionado “con la ausencia casi completa de vías de comunicación hasta el punto de quedar completamente incomunicadas en la época de lluvias”.

Mencionan en el Informe que “todos los ríos que cruzan la Reserva nacen en las montañas andinas” y que los mismos son todos afluentes del Suripá, que a la vez marca el límite sur de la Reserva.

La zona se comunica con San Cristóbal a través de la Troncal que enlaza a esta ciudad con Barinas. Un tramo de esta vía sirve deS lindero Norte. La Troncal en referencia es transitable “casi normalmente en la época de verano y casi imposible en el periodo de lluvias debido a las malas condiciones del terreno y a la falta completa de puentes” sobre todo en los ríos de mayor caudal.

Como consecuencia de este escollo en tiempo de lluvias se paraliza completamente “el tráfico de vehículos a motor en el tramo que va de Ciudad Bolivia (Pedraza) a San Cristóbal, quedando medianamente comunicada el tramo Barinas - Ciudad Bolivia” gracias al servicio que prestan las balsas en los ríos Pagüey y Canaguá.

Por otro lado se señala en el documento que las compañías petroleras que en esos años realizaban labores de prospección habían abierto numerosas picas-cruceros “de regular anchura y de longitud variable” que podría utilizarse para la extracción de la madera. En este sentido también se señala la posibilidad de extraer madera mediante métodos de flotación utilizando los ríos existentes, “previo estudios en cuanto al régimen de los ríos, así como también, el equipo acuático adecuado”.

De estas picas abiertas por las petroleras vale mencionar a una que ha perdurado en el tiempo y que se ha convertido en una vía de referencia en el área de Socopó: La Kimil

Corolario

Se ha intentado mostrar las enormes dificultades, no sólo logísticas sino de carencia cuasi-total de información, a las que se enfrentaban los técnicos de campo hace apenas unas décadas para realizar los trabajos de campo o de preparar los informes requeridos.

Lo paradójico es que ahora a casi siete décadas de aquella jornada, cuando contamos con valiosa información sobre suelos, fisiografía, flora y vegetación, fauna, hidrología, c limatología, entre otras ciencias y, además también contamos con los más modernos equipos de medición y observación como los Drones por ejemplo; ahora no tenemos ni en Ticoporo, ni en Caparo, ni en Turén, ni en San Camilo, árboles para medir ni vegetación selvática para estudiar.

La fotografía referencial se tomó del Video "BARINAS" realizado por el Creador Digital JUNIOR PALACIOS el 29 de Julio de 2023 y publicado en su Página Facebook.

 

ECHANDO UNA OJEADA A LA HISTORIA: LOS ARREOS DE GANADO EN EL DISTRITO PEDRAZA
Omar Carrero Araque
Agosto 2023

Arreo de ganado cerca de Guasdualito
















Arreo de ganado en una sabana cerca de Guasdualito

Los compradores de ganado que “bajaban de los cerros merideños” vía Santa Bárbara de Barinas dejaron su huella en esta región desde finales del Siglo XIX. La historia registra entre estos comerciantes a Don Domingo Rangel (abuelo del ilustre Domingo Alberto Rangel Bourgoin) quien bajaba desde Tovar siguiendo la ruta Guaraque – Mesa de Quintero – Capurí – El Molino para alcanzar a Canaguá, ya en la vertiente que les abría un boquete hacia los llanos.
Otras jornadas acercaban a la comitiva a Mucutuy y Mucuchachí. En este último pueblo se le unía Don Jesús Vega uno de los hombres más pudientes de este pueblo.
Las más de las veces estos comerciantes encontraban los ganados “parados” en las corralejas de Santa Bárbara, pero en ocasiones los compradores debían adentrarse en el llano para lo cual era necesario atravesar las espesas “montañas de Pedraza”.
Se sabe que para cubrir la ruta Santa Bárbara – La Acequia, sin hatajos, se necesitaban dos jornadas de viaje con una pernocta en Macagual. Algunos de estos cabalgantes, contaban que hacia 1940 en este trayecto no se hallaba ni un solo potrero a excepción de una Calceta en Mucurutí.
La mira en este viaje apuntaba hacia el Hato Santa Rosa, una propiedad barinesa situada a pocos kilómetros del río Apure en las vecindades de Palmarito y a dos o tres días de cabalgata desde Santa Bárbara.
En el viaje de regreso, con un hatajo de unas 50 reses como mínimo, se hacía una parada de algunos días en Santa Bárbara, para reponer del cansancio a los peones, a las bestias y al ganado.
Cumplido este objetivo se reanudaba la marcha enrumbándose esta vez hasta Punta de Piedras, un punto a orillas del Caparo que se alcanzaba después de 2 días de viaje casi seguidos, pues en la década de los 30, en este trayecto no había potreros que sirvieran de Paradero.
De Punta de Piedras se hacía el viaje hasta Pregonero en la ruta hacia Tovar y Canaguá.
Se sabe también que en muchos de estos viajes Don Fausto Araque cumplía funciones de Caporal de Tripulación, contratado por Don Elio Molina, uno de los hombres pudientes de Mucuchachí.
En estos trabajos de arreo, un Caporal ganaba 20 Bs. a la semana mientras que los Arreadores recibían 14 Bs. en ambos casos se incluía la comida. Estos pagos se fijaban de común acuerdo entre las Tripulaciones y el dueño del ganado.
Estas historias son parte del pasado pues ahora el “arreo” del ganado se hace en “jaulas ganaderas” con sus respectivos “remolques” que pueden transportar hasta 50 – 60 reses, por cientos de kilómetros al día.
También son parte del pasado los oficios de Caporal, de Punteros, Transpunteros y Culateros.
“a tiempos de aquellos tiempos – de mi llanura bravía” como escribía Don Jesús Pulido Lara.

Nota
• Entre los llaneros se conoce Calceta a una pequeña sabana encerrada dentro del bosque.
• Punteros, Transpunteros y Culateros son los nombres que identifican a los Arreadores de ganado dependiendo de la posición que ocupen en la conducción del rebaño.
Consultas en:
Domingo Alberto Rangel. Alzado contra todo. Vadell Hermanos. Valencia – Caracas 2003
José Guerra. Los Salarios en Venezuela
Conversaciones con Jesús Manuel Araque, Traspuntero de las Tripulaciones.

Fotografías
Estas fotos de caracter referencial fueron tomada del Facebook de José D. Rico Carrillo
1. Paso de ganado en el río Uribante frente a la población de Santa Cruz de Guacas (Barinas)
2. Arreo de ganado en sabanas cercanas a Guasdualito

20 abril 2024

 


A PROPÓSITO DEL CUMPLEAÑOS DE "EL CARRAO DE PALMARITO"

DE HISTORIAS Y AMORÍOS ANDILLANEROS


Imagen tomada y modificada de Google Maps

Omar Carrero Araque

7 de Abril de 2024

Santa Bárbara de Barinas siempre fue sitio de encuentros entre andinos y llaneros dada su ubicación en las estribaciones surorientales de los andes y a su adosamiento a una sabana natural propicia para la cría de ganado, un paño de sabana abierta de algunas centenas de kilómetros cuadrados, que a la vez de romper el dosel de las densas selvas que cubrían al piedemonte, acercaba al poblado a las orillas del Suripá.

Entre estos encuentros vale destacar, por lo histórico, a uno que ocurrió en Junio de 1813 cuando el joven Páez después de atravesar las montañas de Pedraza se encontró en Santa Bárbara con el Comandante patriota Manuel Pulido que, vía Mucuchachí, había bajado desde Mérida. Ese día el futuro Centauro se incorporaría al ejército libertario.

Más tarde, en los primeros años del siglo pasado se da inicio inició a una colonización masiva de las tierras de este piedemonte, con gente que en oleadas bajaba del sur del estado Mérida principalmente de los pueblos de Mucuchachí, Mucutuy y Canaguá.

Esta migración se dio después de los viajes que el Padre Adonay Noguera realizó a Santa Bárbara entre 1904-1906 a objeto de organizar eclesiásticamente a esta Parroquia.
Antes de estos colonos, hacia fines del siglo XIX, solo bajaban entre otros, los compradores de ganado y los vendedores de café.

Posiblemente, hacia 1918, en una de estas oleadas bajó Don José de La Cruz Rivas Carrero y su numerosa familia. Desde un principio Don Cruz, como se le conocía familiarmente, estuvo integrado a la “élite” del pueblo tal vez por su posición económica y por tener el privilegio, para la época, de saber leer y escribir.

Es así como hacia 1924 lo vemos como una de las “cabezas visibles” del pueblo al aparecer dirigiendo la Junta Comunal. Debe destacarse en letras grandes que con la familia de Don Cruz venía una joven, casi niña, en plan de Niñera.
Su nombre era Carmen Cecilia Contreras, natural de Mucuchachí.

Como habíamos señalado Santa Bárbara fue siempre punto de encuentro entre andinos y sabaneros. Estos últimos venían por los caminos de agua afluentes del Apure, tal como el Suripá que discurre a unos 16 kilómetros al sur del poblado.

Este conocido río vincula a Santa Bárbara con todos los pueblos ribereños del río Apure, especialmente con Palmarito por ser éste el poblado más cercano al punto de su desembocadura.
Esta circunstancia hizo que muchos productores pecuarios palmariteños movieran sus ganados hasta Santa Bárbara en grandes chalanas a objeto de engordarlos con mejores pastos mientras esperaban a los compradores que bajaban del cerro.

En uno de estos viajes llegó a Santa Bárbara Juan de Mata Laguna, joven llanero de faena y palmariteño de nacimiento tal como lo atestigua su nombre, sin duda heredado del Patrono del pueblo: San Juan de Mata.
Muchos varones de allí llevan este nombre pero que lo acortan sólo a Mata, por eso allí encontramos nombres “recortados” como Mata Barrios, Mata Silva o Mata Laguna, entre otros.

Un nuevo viaje de Mata Laguna a Santa Bárbara le permitió relacionarse con la ahora señorita Carmen Cecilia, de la cual quedó prendado a tal punto que, adelantándose a Don Alberto Arvelo, asumió como suya una de las futuras rimas del Poeta para demandarse “será que me has ensalmado – para que mi amor te dure – y en la soledad de Apure – cuatro veces te he mentado”

Con un tizón ardiendo en su pecho se embarcó en el próximo viaje dispuesto a pedirle unión a la joven mucuchachicera pues esos parajes y en esos tiempos casi no se hablaba de matrimonio.
Hubo aceptación por parte de la joven por lo que en el viaje de regreso el bongo llevaba una pasajera de más en la sombreada enramada.

Entre tantas experiencias nuevas para la joven destacaba la de navegar, llamando su atención la visión de los 6 hombres que caminando coordinadamente por el fondo, movían al Bongo a punta de palanca, empujándose desde el fondo del río o desde las ramas de los guamos borderos cuando esto era posible. A favor de la corriente el Bongo se movía unos 20 km por día.

Una vez instalados en Palmarito comenzaron su vida de pareja que al poco tiempo ya no era tan pareja pues la casa comenzó a llenarse de apureñitos, tantos que completaron un poco más de la docena.

Entre estos apureñitos se recuerda especialmente a uno que en un día como hoy 7 de Abril pero de hace 96 años, llegó rompiendo el silencio con un fuerte alarido más bien parecido a un tañío:
Había nacido JUAN DE LOS SANTOS quien años más tarde, gracias a la profundidad de su canto sabanero y al ingenio de Luis Eduardo Camejo y Luis Gallardo Oberto, debió olvidarse de su nombre de pila al ser rebautizado por estos los hombres de Radio como EL CARRAO DE PALMARITO!!











Ahora pero más fuerte y diáfano, por todo lo ancho de nuestra geografía y más allá se sigue escuchando ese grito altanero que sus paisanos llaman Tañío!!

Consultas en:

Arvelo T. Alberto. Antología poética. Monte Ávila Editores Latinoamericana.2005
Páez, Gladys M. 1993. Pedraza de Barinas. Fondo Editorial Tropykos. Caracas.
Páez, J.A. Autobiografía. Tomo I. Editorial Bloque De Armas. Caracas

Conversación con la amiga Alba Rivas Castillo, farmaceuta palmariteña descendiente de Don Cruz Rivas

Fotografía
1.- Mapa que muestra la ruta Mucuchachí - Santa Barbara de Barinas - Palmarito a través del río Suripá tomada de Google Earth

2. Juan de Los Santos Contreras (El Carrao de Palmarito) Tomada de la colección de Junior Palacios

 

 

 

ANÉCDOTAS FORESTALES 

 

 

APUREÑO MATA A MUSIÚ

Omar Carrero Araque

2008

 

 

 

Víktor, de Letonia y Rafael, de Mantecal, conformaron una pareja de forestales que cada vez que salían de campo hacían recordar la canción de Manuel Graterol (Graterolacho) porque el catire comandaba y el negro allí, de primerito. Hacían una llave perfecta al compensarse en su comportamiento: el europeo callado y tímido y el apureño hablador y malicioso. Cuando andaban de campo por Barrancas, a las 6 de la mañana ya estaban tomando cafecito en la casa-pensión de Doña Aleja, “la mamá barranqueña” de los forestales formados  en las tres décadas posteriores a 1950.           

Del pueblo al bosque Caimital se atajaba por Chaparral o por el desvío de Las Guayabitas, caminos que acortaban grandemente las distancias, permitiendo estar bien tempranito en las parcelas de trabajo. El Catire provisto de su morral suizo, relascopio de bitterlich y libreta de campo; y el Negro, con la forcípula, la cinta diamétrica y la garra forestal. Estos  instrumentos forman parte del “cuerpo” de los forestales, sobre todo de aquellos que trabajan inventariando los bosques. Por el ojo y la mano  de estos dos personajes pasaron decenas de miles de árboles a lo largo y ancho del país, en su búsqueda de información sobre el crecimiento de los bosques. Luego de una semana de trabajo agotador en el piedemonte barinés, se obtenía como recompensa un fin de semana de descanso en la ciudad supra montem posita, en este caso Mérida!! El viaje de  regreso se hacía el viernes por la tarde, aprovechándose el mismo para “llenar las alforjas” como decía el apureño y no llegar a casa con las manos vacías. De esta manera uno se apertrechaba de carne y pescado que por razones de mercado se conseguían más baratos en el llano; ante tal circunstancia siempre se andaba  provisto con una cava refrigerada, por si acaso. 

Me recordaba mi amigo Vicente Garay, que ese viernes de regreso, al arribar a la redoma de Barinas se avistó el improvisado mercado, el punto de reventa omnipresente en todas las encrucijadas. A esa hora avanzada de la tarde ya los artículos estaban escasos y muchos de los tarantines ya habían “bajado la Santamaría”, de tal forma que los pocos clientes que asistían a esa hora pujaban por hacerse con la mercancía restante. El apureño, que desde lejos había visto un precioso bagre rayado colgado por las agallas, estacionó el yip frente al tarantín pero mientras realizaba la maniobra de aparcamiento, el Catire aprovechó para bajarse rápidamente y negociar el pescado, no quedándole al Negro más remedio que ayudar a llenar la cava con hielo picado. Continuaron el viaje hacia Mérida remontando la cuesta que los llevaría al alto del páramo con el bagre dentro del pensamiento del Negro, quien silentemente no paraba de lamentarse por la pérdida de tan preciado  “trofeo”. Hasta que por fin largó la palabra:

Mira Vikingo tu revisaste  bien ese bagre?

 

Porqué Rafel?

 

Porque me pareció verle 6 barbas!!! Y si estoy en lo cierto, te engañaron pues lo que te vendieron fue un bagre mierdero!!

 

El Musiú con un gesto interpelante y el ceño fruncido lo miró fijamente para soltar:

 

Y eso que tiene que ver?

 

Claro parientico porque seguramente ese Bagre mierdero fue pescado aquí en el pozo Los Bubutes del Santo Domingo, donde desembocan las cloacas de Barinitas. Ese pozo está taquiao de bagre mierdero bien gordo,  pues allí la comida les llega directamente a la boca.

 

El entrecejo del Musiú dejaba percibir la duda que se le había sembrado

 

Ah bichito pa’ peligroso ese bagre mierdero!!  Prosiguió el Negro en su ataque psicológico!!

 

Y recordando sus lecturas de los boletines del Servicio Shell para el Agricultor Venezolano continuó martillando sobre el peligro que representa para la salud humana la ingesta de salmonellas, escherichias, protozoarios y helmintos, seguramente presentes en cada uno de las sabrosas ruedas del bagre al ajillo.

Al llegar a Mérida el Musiú baja los morrales frente a su casa y antes de despedirse de su compañero de viaje le espeta:            

Llévate ese bagre, te lo regalo pero mañana me traes la cava. Que tengas un feliz fin de semana!!!! 

 

Perro viejo late echao, pensó el amigo apureño, al tiempo que entre su sonrisa bellaca, mascullaba: apureño mata a musiú  

 

10 marzo 2022

BREVES ANOTACIONES SOBRE EL HATO “LA RUBIERA”

 

 

BREVES ANOTACIONES SOBRE EL HATO “LA RUBIERA”

 

Poblado La Rubiera (España) en relación a las poblaciones de Mier y Terán

Omar Carrero Araque

Baquiano

Marzo 2022

Sobre el legendario Hato La Rubiera siempre se han tejido leyendas que comenzaron desde el momento mismo de su fundación en 1775, las que involucran al propio Diablo, con quien su fundador y propietario Don Sebastián Sánchez Vélez habría establecido un pacto.

El Hato de 180 leguas cuadradas, que en principio fue llamado La Cruz de Guariquito, se extendía por 4 Distritos del estado Guárico. Se asegura el nombre de La Rubiera con el que se conoció después, se originó en el apodo de “El Rubio” que le endilgaron a Don Sebastián por el color blanco de su piel y amarillo de su cabello.

Dice Cabrera Sifontes (1) que por esta causa “los llaneros lo apodaron El Rubio”, algo que se nos antoja difícil que un llanero haya dicho Rubio en vez de Catire.

Esta cruz señala el sitio en donde se fundó el hato

Se sabe también que Don Sebastián cambió sus apellidos originales por el de Mier y Terán, que recordaban los lugares de origen de sus ancestros.

Al revisar el mapa de España para ubicar estos poblados, con sorpresa encontramos que en la misma región y a pocos kilómetros de éstos, se sitúa una Aldea de nombre LA RUBIERA cuyos escasos habitantes se han dedicado desde siempre a la cría de ganado lechero.



Este hecho nos llevó a pensar que el nombre del Hato no se debía al apodo de su propietario-fundador, que también queda en entredicho, sino que Don Sebastián trasladó al llano guariqueño el nombre de sus correderos asturianos, tal como lo hicieron muchos de sus paisanos que vinieron de otros poblados españoles como Guadarrama, Cazorla o Alcornocal, entre otros.

Consultas en:
(1).     Cabrera Sifontes, H. 1972. La Rubiera
(22.    Vivencias llaneras del Abuelo. (Blogspot)
Fotografías
1.- Ubicación de La Rubiera y Mier, en Asturias. 133 Km. Se nota su posición en relación a Gijón y Oviedo (Tomada de Google)
2.- La Cruz Rubiera o Cruz de Guariquito (Tomada de Vivencias Llaneras del Abuelo)
3.- Ubicación de La Rubiera y Terán (32 Km) (Tomada de Google)

Omar Carrero Araque


02 marzo 2022

BARINÉS Y BARINEANO

 

BARINÉS Y BARINEANO

Omar Carrero Araque

Baquiano

19/09/20

Picas agradece a nuestra querida Amiga y colega forestal Gloria Zambrano por habernos señalado la presencia de esta Barinas española. 



A lo largo y ancho del suelo patrio aparecen topónimos como Barcelona, Mérida, Valencia o Cazorla, al igual que ocurre en la geografía de todo el continente, en donde nombres como Cartagena, Cartago, Guadalajara, Córdoba o León recuerdan los lugares de origen de los fundadores, quienes empujados por la añoranza quisieron perpetuar a su patria-chica en las nuevas tierras.

Sin embargo no siempre ocurre este fenómeno en la misma dirección pues, gracias a las observaciones de nuestra Amiga Gloria, las imágenes de Google Earth nos mostraron a una Barinas en suelo español. En un principio pensamos que desde allí nos había llegado el nombre de nuestro querido estado llanero-andino y que las anotaciones conocidas sobre el origen de su nombre, atribuidas a una tribu, a una planta o a un viento no tenían validez. Las bibliotecas de la red nos aclararon la situación:

Vivía en la Barinas venezolana un Señor de apellido Alvarado, seguramente español o descendiente de españoles, que al presentir los vientos de guerra que comenzaban a soplar después de 1811, tomó para sí el decir de los llaneros: “por aquí que es más derecho” y agarrando sus bártulos se embarcó, vía Santo Domingo, Apure y Orinoco, poniendo la proa con dirección a la metrópolis.

Al llegar a España adquirió unas tierras en la región de Murcia. Allí estableció un predio agrícola, construyó la casa de habitación a la que, encima de la puerta principal colocó un letrero con el nombre de la ciudad venezolana en la que vivió varios años y que ahora recordaba con nostalgia: Barinas

Una calle de la Barinas española
La llegada de otros parroquianos y la construcción de nuevas viviendas en las cercanías de la casa originaria, fue conformando una aldea que empezó a ser conocida como Barinas, un nombre que después se extendió a una serranía cercana (Sierra de Barinas).


Desde entonces la población se dedicó a la agricultura consiente, pues utilizaban abonos orgánicos, roturando la tierra con escardillas o tracción animal, reciclando desechos orgánicos, manejando racionalmente la escasa agua con la que cuentan y ajustando su producción a la capacidad de la tierra. Bajo esta concepción de uso de la tierra se entiende que en la Barinas española, desde hace muchísimos años se inventó el “desarrollo sustentable”.

Actualmente en esta comarca se explota el turismo rural.

La población que no sobrepasa los 1.000 habitantes que portan el gentilicio de barineros o barineras, está bajo la protección de La Virgen del Rosario.

Iglesia de la Virgen del Rosario

Hoy en día las autoridades municipales de ambas localidades han acordado unirlas bajo la formalidad de “Ciudades Hermanas”.

Sería interesante saber si los Barineros utilizan expresiones como “Pija Cámara; Epa o Ay Jodo” tan comunes en los barineses.

Omar Carrero Araque/Picas Forestales






Notas:

Pedanía Núcleo de población pequeño y con pocos habitantes que depende de un municipio y que está bajo la jurisdicción de un alcalde o de un juez

Varyná: Etnia que pobló espacios de las llanuras cercanas a la cordillera del hoy estado Barinas.

Barinas: Arbusto espinoso que medra en planicies inundables. Pertenece a la especie Senna aculeata

Barinés: Viento que sopla desde la cordillera andina con dirección Oeste-Este y que antecede a las lluvias.

Consultas en:

Barinas (Abanilla) - Wikipedia, la enciclopedia libre

es.wikipedia.org › wiki › Barinas_(Abanilla)

Definición de Pedanía » Concepto en Definición ABC

www.definicionabc.com › politica › pedania

osemaciavillalba.blogspot.com › 2016/12 › sierra-de-b...

EN GENERAL • ‎RUTA PASO A PASO • ‎Barinas • ‎Sierra de Barinas

Historia de Barinas- Edad Media - Región de Murcia Digital

www.regmurcia.com › servlet › s.Sl

Fotografías

1.- Mapa de ubicación (Instituto Geográfico Nacional)

2.- Calle del pueblo (wikipedia)

3.- Iglesia Nuestra Señora del Rosario (wikipedia)

OCA/

 Publicado en picas forestales Facebook el 19 de Septiembre  2020