La redacción de este artículo se logró gracias a la memoria y a la voluntad de Larry Vincent, antiguo Jefe del Proyecto Caparo, quien tiene guardado su corazón en la Estación Experimental
Omar Carrero Araque
Baquiano
2014
LA TECA EN CAPARO
Foto tomada de: www.el tecal.com
UMBRAL
La Teca es un
árbol que nos legó la tierra tropical del sureste asiático en la que se halla
formando parte de los bosques naturales de India, Myanmar (Birmania), Tailandia
y Laos. La excelente calidad de su leño le ha ganado el calificativo de La Reina
de las Maderas por lo que su cultivo se ha extendido por todo el mundo
tropical, un hecho apoyado en su plasticidad para el ajuste a otros medios
diferentes al de su área natural, y en su relativa facilidad de cultivo.
El contacto de
este árbol con la tierra americana se remonta hasta 1913 cuando los ingleses
trajeron semillas desde Myammar para probarlo en sus colonias, estableciendo
así la primera plantación en la isla de Trinidad.
Desde allí se hizo fácil su tránsito a la Tierra de
Gracia pues sólo debía atravesar la Boca de Serpiente. Este hecho ocurrió en
1937 de la mano del sabio Henri Pittier, quien estableció pequeñas plantaciones
con carácter ornamental a lo largo de las vías internas del recién creado
Parque Nacional Rancho Grande (ahora P.N. Henri Pittier). Desde entonces las
plantaciones de Teca, ya sea con sea fines
ornamentales, investigativos o
comerciales, se han expandido por todos los ambientes cálidos del territorio nacional,
sobre todo en aquellos con suelos de condición franca y libres de anegamientos,
en donde opere un régimen climático que alterne lluvias con sequías.
Mitar Nakicanovich y Luis Rodríguez Poveda
Foto: Archivo INDEFOR
Ya conocidas en el país la bondades de la Teca fue
fácil incorporarla a los programas de plantación que adelantaba el estado, por
eso a comienzo de los años 60, el reconocido Técnico Forestal de origen
yugoeslavo Mitar Nakichenovich impulsó la incorporación de esta especie en los
programas de plantación que con fines de recuperación de la cuenca de la
quebrada Araure, adelantaba el Ministerio de Agricultura y Cría (MAC) desde
1949.
MATERIA
La historia de la Teca a Caparo comienza en los años
1963-1964 cuando se establecen las plantaciones demostrativas y de ambientación
en los alrededores del recién creado Centro Administrativo de la Reserva
ubicado a orillas del Caparo, frente al Islote Cachicamo. Esta plantación que
podría ocupar ¾ de hectárea, además de Teca incluía ejemplares de Eucalipto,
Araucaria, Tulipán africano, Melina, Apamate y Caoba.
Las plántulas de Teca
utilizadas en esta plantación se produjeron con semillas traídas desde
Trinidad, en el vivero que el MAC había establecido en Cachicamo, el cual
funcionaba bajo la dirección técnica de Germán Hernández y el cuidado directo
de Don Juan Bolaños.
Las plantaciones con especies maderables se inician “oficialmente” en 1964 cuando el MAC establece
29 hectáreas de plantación Bajo Cubierta por una variante denominada “En Grupos”, la cual
consistía en plantar en línea grupos de 5 árboles dejando siempre en el centro a
una caoba y separando los grupos por trechos vacíos de 15 m.
Entre los años 1966-68 la empresa maderera de Don
Miguel Melison realiza explotaciones forestales bajo la forma de Permisos
Anuales, una modalidad que en sus cláusulas contractuales fijaba la plantación
de 5 arbolitos de valor comercial por cada uno de los individuos aprovechados
comercialmente, por lo que para dar cumplimiento a esta disposición, la empresa
explotadora llevó desde Araure plantones de Mijao y de Teca que fueron
establecidos en las áreas cercanas a la Pica 5.
Los “camioneros” encargados del
transporte de las rolas, pernoctaban en el Fundo Laguna Grande de Luis
Ballesteros, quien aprovechó esta circunstancia para obtener algunas Tecas que luego plantó en las cercas perimetrales
de su propiedad, registrándose éstas como una de las más viejas en el área de Cachicamo,
establecidas a modo particular.
De esta plantación vale registrar un hecho
significativo derivado de una acción de Larry Vincent quien interesado en
promocionar esa “desconocida madera”, llevó unas rolas pequeñas hasta un
aserradero-ebanistería, ubicado en el sector Belensate de Mérida, con la
intención de que se realizara una prueba
de machihembrado. Al regresar a buscar el resultado de su “experimento” se
encontró con la grata sorpresa de que todo el material había sido transformado
en “machimbre” pues los propietarios de esta empresa (Grespan, Tasssone y Di Zio) quedaron admirados de la belleza de la madera y
mostraron su interés en comprarle toda la que tuviera.
En cuanto a las
plantaciones ejecutadas dentro del Programa de Investigación Forestal con fines de Manejo que la ULA puso en
práctica en 1970, se tiene que las primeras Tecas utilizadas para esta labor se
trajeron del Vivero MAC-Araure, en cepellón o “bola de tierra”. Estas plántulas se
establecieron sobre ¼ de hectárea en el Rastrojo de Rogelio Hernández (Fundo Puño de Oro),
una plantación que en este mismo rastrojo se continuó al año siguiente.
La producción de
los plantones de Teca en Cachicamo se inicia en 1971 en un Vivero temporal que
se estableció en terrenos del MAC, en el espacio donde hoy se haya el
Dormitorio del personal obrero de la ULA. Después la producción de Teca con
semillas traídas desde Trinidad se
continuó en un Vivero temporal de 1,5 hectáreas, situado en un terreno prestado
por el Sr. Donato Caffaro, adyacente al Campamento. Finalmente se tuvo un
vivero propio ubicado en terrenos de la finca comprada por la ULA a la Señora
Carlina Guerrero.
Después se
estableció un Vivero temporal al lado del Campamento Área 3, más cerca de las
áreas de plantación. Las últimas plantaciones de Teca en ese tiempo inicial se
ejecutaron en enero-febrero de 1971 con material producido en este último
vivero. Este material sirvió para establecer los ensayos a Campo Abierto en las
Fases de Eliminación y de Comprobación, montados en el Área 2. Entre mayo y
septiembre de este mismo año se establecieron las plantaciones Piloto en el
Área 3 sobre un total de 27 ha.
Entre Abril-Mayo
de 1971 se estable un Ensayo de Espaciamiento sobre 15 ha ubicadas en los
Bloques 25,26 y 27 del Rodal 1 del Área 3. Por un error en la selección de los
sitios de banco hubo la necesidad de replicar este Ensayo en el Bloque 24 el
cual sufrió los efectos de un incendio incontrolado que se produjo en áreas
vecinas, pero que tuvo un final feliz pues dio origen al “Limba accidental”, cuyos
buenos resultados dieron pie para la incorporación del fuego como elemento de
este método de plantación, conocido después como "Limba Caparo".
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| Estantillos sacados ilegalmente (Foto. José Lozada) |
En este mismo tiempo se establecieron las
plantaciones del MAC en la zona de bancos arenosos del Área 4, en donde se
plantaron 20 ha en el primer año y 25 en el segundo. Estas 45 hectáreas
representaron la mayor superficie plantada en el área de Cachicamo, sin saber
que con el correr del tiempo se convertirían en el mayor atractivo para los
ocupantes ilegales que a partir del año 2000 se instalarían allí de manera
ilegal, aprovechándose de la tierra y de la madera.
Para el año de 1972
se comienza un programa de plantaciones con carácter extensionista, para dar a
conocer las bondades de esta especie entre los funderos vecinos. En ese sentido
se establecen conversaciones con los propietarios aledaños y así se logran
plantar centenares de Tecas en el Fundo de Reinaldo Guerrero, sobre todo como
Linderos Maderables. En Paso Potrero se establecieron 3 ha en el Fundo del Sr.
Manuel Padrón y en Santa Cruz de Guacas se plantaron 3,5 ha.
De estas plantaciones se lograron altos
rendimientos de madera, la cual fue vendida por sus propietarios, años después.
A comienzo del invierno de 1973 se planta en un solo
bloque, la mayor superficie en todo el tiempo del Proyecto, pues se cubren 21
hectáreas en los bancos arenosos del
Rodal 3 del Área 3. Esta plantación se ejecutó gracias al financiamiento
otorgado por el MAC, proveniente del aprovechamiento de madera del bosque
natural bajo permiso especial con exoneración de impuestos.
TERMINAL
Es posible que en la Estación Experimental Caparo ya
no haya más plantaciones de Teca con fines de investigación, pero con las
realizadas en estas cuatro décadas de vida del Proyecto se produjo valiosa información para el manejo de esta especie.
Ahora, entre otros, se tienen
conocimientos sobre las técnicas de producción en viveros, la selección de
áreas, los tipos de plantón a utilizar, el distanciamiento óptimo y sobre las
pautas para su manejo en plantaciones.
De acuerdo a la muy calificada opinión de Larry se señala que estas
plantaciones han dejado y siguen produciendo información de rendimiento bajo
diversos regímenes de espesura (espaciamiento-aclareo) que sirven de base para
el desarrollo de modelos de simulación para orientar y optimizar el manejo en
Venezuela y en otros países como Panamá y Costa Rica que han emprendido
programas de plantaciones de teca.
Por otra parte se tiene que las plantaciones de Teca
en el área sirvieron para crear una interesante “cultura de teca” que ha
llevado a los pobladores locales, por iniciativa propia, a establecer
plantaciones en sus predios bajo el concepto de linderos maderables.
Linderos maderables en Ticoporo (Foto tomada de : barinas.net)
La masiva ampliación
de este paisaje en el área otrora cubierta por la selva de Ticoporo, induce de
manera irónica a una propuesta que cambiaría este nombre por el de TECAPORO tal vez más ajustado a la nueva
realidad.
Por último vale reseñar como anécdota en la historia
de la Teca en Caparo, que el grupo cívico-militar surgido en el área a partir
del 2000, quiso impedir las plantaciones de Teca en Caparo bajo el argumento de
que ésta es una especie exótica, tal como se señalaba en el tríptico que a
manera de presentación, el Grupo distribuyó entre los pobladores locales. Sin
embargo esta prohibición se suprimió después de largas conversaciones con los dirigentes
del movimiento en las que se convenció a estos líderes de las bondades de esta
planta.
DERIVACIÓN
La información técnica relativa al cultivo de este
valiosísimo árbol, unida a la cultura creada a su alrededor y al creciente
mercado de sus productos, hace pensar que el alto llano occidental aledaño a la
cordillera podría ser cubierto por una nueva “montaña”, pero esta vez hecha por el hombre, tal como
ocurrió en las tierras planas del oriente del país, que ahora están en gran
parte cubiertas por las “montañas de uverito”.
Consultas en:
Programa de
Investigación Forestal con fines de manejo en la Unidad I de la
Reserva Forestal Caparo. Documento Nº 8 de la Corporación de Los Andes – Centro
de Estudios de Postgrado de Forestal – ULA. 1973
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es.wikipedia.org/wiki/Tectona_grandis
ve.wowcity.com/araure/gpid/.../zona-protectora-mitar-nakichen.html