EN EL MONTE
DE TICOPORO
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| Esta
ilustración del pintor apureño Edgardo Briceño muestra el proceso de destrucción
de San Camilo que podría ser asimilado al de Ticoporo dada su similitud. Foto tomada de Vivencias LLaneras |
Omar Carrero Araque
Baquiano
2014
El monte de Ticoporo lucía como una gran mancha
extendida desde el río Acequias hasta el Capitanejo, aproximadamente, cubriendo
los campos del occidente barinés en unas 300.000 ha. Se asentaba sobre tierras
del pie de monte y de la llanura aluvial. Políticamente se ubicaba en los
Municipios Ciudad Bolivia y Santa Bárbara del Distrito Pedraza. Este macizo
boscoso fue originado por la unión de las selvas de galería de los ríos
Capitanejo, Chameta, Michay, Quiu, Zapa, Mirí, Socopó, Bumbúm y Acequias, entre
otros.
Ya en 1840 el monte de Ticoporo aparecía en la cartografía elaborada por
Codazzi (1), sin embargo, el General Páez en su autobiografía la registra como
“las montañas de Pedraza” que cruzó en 1813 de la mano de “un práctico
contrabandista llamado Acevedo” dejando claro que la montaña llegaba hasta “el
pueblo de Santa Bárbara”, a unos 120 Km de Pedraza (2). Tal parece que en esta
época no se distinguían, como ahora, las montañas de Anaro, Soropo o Paiba.
Esta selva se conservó casi “virgen” por un tiempo cercano a la centuria. Su
historia comienza a conocerse mejor a partir
de 1952 cuando llegaron a esa región dos compañías inglesas: La VENEZUELA
ATLANTA encargada de la prospección petrolera y, la KING MILL para la apertura
de carreteras. Ambas instalaron un campamento para alojar a las 50 personas de
su nómina. Se inicia así el poblamiento de la zona con gente llegada de la
cordillera (3).
A partir de entonces se asientan las primeras familias, ahora
consideradas como fundadoras de Socopó: Jesús Manuel Peña y su compañera
Pascualina Marquina (El Morro, Mérida en 1954); Isaías Sánchez y María de
Sánchez (El Chama-Mérida en 1955); Pantaleón Rey y Lucía de Rey (Pregonero-
Táchira en 1958) quienes son los primeros en asentarse a la margen izquierda
del Socopó, y Lorenzo Contreras y María
de Contreras que se establecen a orillas del Ticoporo.
En Junio de 1955 parte de este bosque fue decretado como Reserva Forestal cuya
poligonal encierra 212.730 ha. Este nuevo estatus abre las puertas para su
aprovechamiento legal. En Julio de 1957, la Oficina Técnica Forestal de la
División de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Agricultura y Cría
define los lineamientos para las Licitaciones de Productos Forestales.
Los
Ingenieros Forestales Raúl Cabrita, Carlos Torres y José de Jesús Abreu, son
encargados de realizar los trabajos de campo exploratorios y los inventarios
forestales. Hasta ese momento se contaba sólo con la base bibliográfica
aportados en un Informe del Consejo de Bienestar Rural (1957). Por el trabajo de Cabrita, Torres y Abreu se
conoce que los bosques de la ahora Reserva Forestal están casi “vírgenes” y que
se cuenta con una buena red de carreteras veraneras que habían sido abiertas para la
prospección petrolera.
Se destaca la ausencia de puentes sobre los numerosos
ríos que cruzan la vía principal que une a Ticoporo con Barinas y con San
Cristóbal, de igual manera que se indica la condición de intransitable que
toman estas vías en la época de lluvias. El mismo estatus vale para la vialidad
interna por lo que en este Informe se propone la extracción de las maderas
finas mediante un sistema de flotación. En este Plan se prevé el manejo técnico
del bosque para garantizar la permanencia, tanto de la producción como del
bosque mismo (3).
En un aparte,
por cierto interesante, dado su valor histórico se presentan los gastos que
requería la ejecución del Plan, cuyos costos ahora nos parecerán nostálgicos:
Un Jeep Willys costaba 10.000 Bs.; una Lancha con su motor, 6.000 Bs. y la
construcción de la casa de oficina totalizaba 20.000 Bs. Igualmente los sueldos
de los Ingenieros y Peritos Forestales, alcanzaban la suma de 3.000 y 1.500 Bs/mes,
respectivamente. Igualmente vale recordar que el metro cúbico de madera fina
aserrada (Caoba y Cedro) se cotizaba entre 450 y 550 Bs/m³ mientras que el
alcanzaba los 350 Bs. (3)
Después de varios años de “manejo” del bosque
mediante permisos anuales, se inicia en 1970 la modalidad de contratos
administrativos a largo plazo, por los cuales una empresa forestal podía
recibir una Unidad de Manejo, hasta por 40 años, durante los cuales se
aplicaría un Plan de Manejo Forestal.
A mediados de los años 60 con la puesta en servicio
de la Troncal 5, que une San Cristóbal con Caracas, se favoreció la llegada de
un frente colonizador viniente de las tierras altas de Táchira y Mérida y de la
vecina Colombia. Comienzan procesos acelerados de deforestación masiva y de
ocupaciones ilegales. Estos procesos que respondían a situaciones económicas,
sociales y políticas, conllevaron a la drástica desaparición de la cobertura
boscosa y al cambio de uso de la tierra, que ahora refleja una condición
agropecuaria.
La población del área se cuenta por miles, anotándose que sólo el
núcleo de Socopó suma hoy unas 70.000 personas, mientras que el área de la
Reserva, que aún mantiene esta figura jurídica, registra unos 300 Consejos Comunales
(4). Hoy en Ticoporo no quedan vestigios de la inmensa selva que allí señoreaba
hace apenas 50 años. Ahora sólo se ven los pastizales que sostienen una
próspera ganadería doble propósito y cultivos agrícolas de buena producción.
La
combinación de buenos suelos, agua abundante, buenas servicios y vías y la
notoria ausencia del estado, dieron al traste con los planes de conservación de
la biodiversidad. El componente arbóreo en esos sistemas sólo se aprecia en los
cercados de las Haciendas, en los que miles de individuos de Teca conforman lo
que ahora se llama Linderos Maderables y que nos han llevado a rebautizar al
área como RESERVA FORESTAL DE TECAPORO.
Consultas en:
1.- Guevara, J. Comunicación personal
2.- Páez, J.A. Autobiografía.´1985 Tomo I Colección de Libros Revista Bohemia
3.- Cabrita P., R.; J.J. Abreu y C. Torres. 1957 Estudio Forestal de la "Reserva de Ticoporo"
4.- Municipio Antonio J. Sucre – https://es.wikipedia.or
1.- Guevara, J. Comunicación personal
2.- Páez, J.A. Autobiografía.´1985 Tomo I Colección de Libros Revista Bohemia
3.- Cabrita P., R.; J.J. Abreu y C. Torres. 1957 Estudio Forestal de la "Reserva de Ticoporo"
4.- Municipio Antonio J. Sucre – https://es.wikipedia.or

