El contacto con baquianos y hombres de
campo en diversas regiones del país nos pusieron ante una enorme cantidad de
nombres vulgares de plantas y animales, algunos de los cuales llaman la
atención por la transposición de sus términos y por el ajuste que sufren sustantivos y
adjetivos en pos de una concordancia gramatical “popular”.
LA “IGUALDAD DE GÉNERO” EN LOS NOMBRES
VULGARES DE LAS ESPECIES
Se conocen como nombres vulgares, comunes o vernáculos a las denominaciones asignadas por los habitantes en una región determinada a los objetos de su entorno, principalmente a las especies de la flora o de la fauna.
Omar Carrero
Araque
Baquiano
2015
Se conocen como nombres vulgares, comunes o vernáculos a las denominaciones asignadas por los habitantes en una región determinada a los objetos de su entorno, principalmente a las especies de la flora o de la fauna.
En su gran mayoría derivan de los usos, cotejos onomatopéyicos o analogías con otros objetos. El valor de este vocabulario se aprecia en las tareas de campo, sobre todo en aquellas de recolección de información, al funcionar como puerta de entrada para la identificación a priori de los especímenes colectados.
Del mismo modo su utilidad puede sentirse cuando haya necesidad de comunicar resultados de una investigación a las comunidades locales o en las reuniones de diagnósticos participativos.
En Venezuela, para el caso de los vegetales
existen trabajos de Schnee; Pittier; Duno, Aymard & Huber; y Casale, en los
que se muestran listados de nombres vulgares. En la
región de los llanos montañosos del suroeste de Venezuela se tienen algunos
listados, principalmente para las reservas forestales (Hernández & Guevara). En cuanto a las aves, se reconocen los nombres de 1.296 especies en la guía de Phelps y Schauensse.
En numerosos países se han editado libros que recopilan los nombres de plantas o animales, tal como ocurrió en Colombia con una edición que recoge 18.600 nombres comunes de plantas, y en Argentina en donde a manera de diccionario, se registraron 7.000 nombres vulgares de aves.
Con la llegada de la gente de ciencia a los campos, los nombres comunes fueron relegados por otros que llamaron científicos, expresados en latín y cuya aplicación universal derrumbó la babel que dificultaba la comunicación entre una buena parte científicos del mundo. Sin embargo, para la población lega, la aplicación y el uso de los nombres comunes mantiene su vigencia entendiendo que por necesidad absoluta este hecho se mantendrá por siempre.
En numerosos países se han editado libros que recopilan los nombres de plantas o animales, tal como ocurrió en Colombia con una edición que recoge 18.600 nombres comunes de plantas, y en Argentina en donde a manera de diccionario, se registraron 7.000 nombres vulgares de aves.
Con la llegada de la gente de ciencia a los campos, los nombres comunes fueron relegados por otros que llamaron científicos, expresados en latín y cuya aplicación universal derrumbó la babel que dificultaba la comunicación entre una buena parte científicos del mundo. Sin embargo, para la población lega, la aplicación y el uso de los nombres comunes mantiene su vigencia entendiendo que por necesidad absoluta este hecho se mantendrá por siempre.
Con los nombres vulgares de las plantas y de los animales se presenta un hecho singular pues los campesinos venezolanos se adelantaron en mucho tiempo a los principios constitucionales establecidos en algunos países para instituir la igualdad de géneros, algo que ahora han hecho común a palabras como miembra, concejala o estudianta, con las que se quiere destacar el derecho que tiene las féminas a ser tratadas en el mismo tono que los hombres.
Esa novedad legal de la que ahora se hace gala ya había sido entendida y aplicada desde tiempos muy remotos por los moradores de las áreas rurales venezolanas, si vemos los nombres que asignaban a los entes de su entorno.
Para
señalar como en los espacios rurales sus pobladores entendieron eso de la “la
igualdad de géneros” se escogieron algunos ejemplos, en los que además, para no
reñirse con Don Antonio de Nebrija ni con Don Andrés Bello López, en algunos
casos los adjetivos calificativos se hacen concordar en género con los sustantivos. Se
tienen así los casos de:
ARAÑA MONA – MONO ARAÑA – TIGRE MARIPOSO – TIGRA
MARIPOSA – MARIPOSA TIGRA – BEJUCO CULEBRA – CULEBRA BEJUCA
ARAÑA MONA
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| Foto: flickr.com |
Esta araña perteneciente al Género Theraphosa, es la de mayor tamaño registrada en Venezuela, ya que puede alcanzar 28 ó 30 cm entre los extremos de sus patas extendidas y pesar más de 100 gramos. Se le llama Mona porque su cuerpo está cubierto de pelos de color marrón claro, que semeja al de algunos monos. En este caso el nombre de “Mona” pierde su significado como hembra del Mono, para convertirse por analogía en el nombre de una araña, una analogía proveniente de la combinación entre el color y la pilosidad.
MONO
ARAÑA
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| Foto: Diana Duque |
Se conocen popularmente como Mono Araña a
los simios del Género Ateles que habitan en las selvas suramericanas y que en los llanos
occidentales son más conocidos como Mono Manguilla o Mangalarga. Se
caracterizan por tener una estructura corporal llamativa en la que destacan sus
largas extremidades y su cola prensil. Estas “cinco extremidades” parecen
facultarlo para moverse con mucha facilidad y gracia entre el alto ramaje, un
movimiento que al ser observado desde el piso del bosque da la sensación de que
se estuviera moviendo en una gran e invisible telaraña, pues sus
desplazamientos semejan al de las arañas cuando se mueven en su red.
TIGRE
MARIPOSO
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| Foto:campamentoterecay.blogspot |
El sustantivo Tigre nos llegó en la maleta
de los conquistadores quienes asemejaron al animal que los guaraníes llamaban
Yaguar con el Tigre asiático. Este tigre americano tiene el cuero lleno de
“pintas” o “manchas” y no “listas” como el asiático. Los campesinos distinguen
al Tigre Mariposo del Pinta Menuita en función del tamaño y la forma de las
manchas, cuya silueta asimilan a la de una mariposa. En este ejemplo se observa
cómo se masculiniza el nombre de mariposa para hacerlo concordante con el de
Tigre.
TIGRA MARIPOSA
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| Foto: calphotos.berkeley.edu |
Es una de la culebras más venenosas de
Venezuela, identificada con el nombre latino de Bothrops venezuelensis. El nombre de Tigra asignado a esta
peligrosa serpiente deriva de su coloración “atigrada”. En este caso se observa
que nombre Tigre adquiere ribetes de adjetivo para calificar a un color o mejor
a una matriz en la que destacan el
negro, el amarillo y el blanco. Esta culebra porta en su lomo una serie de
manchas negruzcas que recuerdan a las alas de una mariposa
MARIPOSA
TIGRA
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| Foto: fondosya.com |
En algunas partes del país relacionan la
coloración de ciertas mariposas con las manchas oscuras que sobresalen en la
piel amarilla rojiza de los tigres, por lo que popularmente las llaman
“mariposa tigra”. Por lo general pertenecen al Género Danaus y han sido estudiadas en Táchira y Zulia. Se distinguen por
sus rayas negras y amarillas que destacan sobre sus alas. En algunas regiones
de Europa y África es bien conocida la mariposa tigre (Danaus chrysippus).
BEJUCO
CULEBRA
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| Foto: www.photomezza.com |
El término bejuco es de origen Taíno y
sirve para identificar de forma genérica a un grupo plantas tropicales de tallos
largos, leñosos o herbáceos, que trepan
sobre otras plantas en busca de substrato o de
luz. Muchos de ellos se usan en medicina o en la fabricación de enseres
domésticos. Sus nombres vulgares por lo general hacen referencia a su forma o a
su uso. Por ejemplo el nombre de Bejuco Culebra o Pepino de Culebra (Momordica charantia L.) se origina por
la frecuente presencia de culebras en su enredadera o maraña. La culebra Verdegallo
tiene como estrategia ocultarse en esta planta para capturar ranas y pequeños
lagartos, lo cual hace creer a la gente que ésta se alimenta de sus
semillas.
CULEBRA
BEJUCA
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| Foto: vianica.com |
Perteneciente al Género Oxybelis pero el común la denomina
Culebra Bejuca por su semejanza con una de estas plantas, pues su cuerpo
delgado y alargado con una coloración tendiente a marrón claro, además de su
hábito arborícola, la hace confundir con un bejuco, por lo que su presencia
pasa inadvertida para sus posibles presas. En este nombre vulgar también se
observa la tendencia popular de buscar la concordancia de género, al feminizar
la palabra Bejuco para ajustarla al sustantivo Culebra.
Consultas en:
Casale, I. 1997 La Fitotoponimia
de los pueblos de Venezuela. Universidad Central de Venezuela
Duno de Stefano, R; GA
Aymard, O Huber
(eds.) 2007. Catálogo
anotado e ilustrado de la flora vascular de los llanos de Venezuela. Ed.
FUDENA : Fundación Empresas Polar : FIBV. 738 pp
De la Peña, Martín 2007. Diccionario
de nombres vulgares de las Aves de Argentina. Ed. “Naturaleza, Conservación y
Sociedad”.
Hernández, C. & J.
Guevara 1994
Especies vegetales de la
Unidad I de la Reserva Forestal Caparo
Facultad de Ciencias
Forestales – ULA – Cuaderno Comodato Nº 23
https://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid...
www.mariposapedia.com/mariposa-tigre/
www.biovirtual.unal.edu.co/nombrescomunes/
Pittier, H.
1926.
“Manual de las plantas usuales de Venezuela”.
Litografía del Comercio,
Caracas. 458 pp
Phelps, W & Schauensee, R. 1979. Una Guía de las Aves de Venezuela. Ed. Gráficas Armitaño. 484 p
Schnee, L. 1973 Plantas
comunes de Venezuela
Instituto de Botánica
Agrícola UCV Maracay- Venezuela
WIKIPEDIA es.wikipedia.org/wiki/Igualdad_de_género







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