Los refranes (de refranh,
que en occitano antiguo significa estribillo- SALVAT, 1968) son
sentencias agudas derivadas de las vivencias de los pueblos a través de
los tiempos, encierran un conocimiento popular, son por lo general frases anónimas y cortas versadas o prosadas
que expresan una realidad. Se dicen en lenguaje coloquial y se trasmiten de una
generación a otra.
Particularmente
en el llano entra a formar parte del lenguaje cotidiano de sus habitantes, quienes
las más de las veces, se expresan mediante estos refranes.
En
este anecdotario se presentan algunos que prácticamente han desaparecido porque las
condiciones que los generaron ahora ya no están presentes.
REFRANES LLANEROS QUE HAN PERDIDO VIGENCIA I
REFRANES LLANEROS QUE HAN PERDIDO VIGENCIA I
Omar
Carrero Araque
Baquiano
2015
MÁS LARGO QUE MEDIO E´TRIPA EN APURE
Tripas
Foto tomada de: 1y2gm.foroactivo.com
Este es otro de los refranes que se ha ido
perdiendo con el tiempo y con los cambios que se han dado en la economía, que
incluyen cambios de monedas. Recuerdo cuando pequeño que en cada una de las
fundaciones de La Idea (Barinas) mataban una res cada semana para el consumo de
la peonada en los fundos. A nosotros los muchachos de entonces nos mandaban a deshacernos
de las tripas utilizando como “desintegradores” a los caribes mondongueros del caño
Morronero, puesto que estas vísceras no
eran del gusto de los Mensuales. El hígado, los riñones, la pajarilla y el bofe
se los disputaban los perros cuando les lanzábamos los trozos desde la canoa de
picar pasto. Este relato es para indicar que el llanero de sabana no comía
“desperdicios” y sólamente en los pueblos éstos tenían alguna aceptación, sobre
todo entre la gente de muy escasos recursos. De allí que ir a una pesa a
comprar tripas significaba asegurar el bastimento de algunos días. Se señala
que en Guasdualito, para nombrar un solo pueblo apureño, la arroba de carne en
1935 se vendía a 3.5 Bs., es decir que 0,25 Bs (valor de la moneda de plata
llamada Medio) alcanzaba para comprar casi 3 Kg. de carne. Entonces, cuántos
kilos de tripa podrían comprarse con una moneda de este valor?. Se entiende claramente el refrán MÁS LARGO QUE MEDIO E´TRIPA EN APURE”, usado en tiempos pasados para realzar el largor de una cosa o de una
situación. Actualmente este adagio no es entendible, primeramente porque no existe el Medio como
moneda, pero sobre todo porque al
considerar el precio de la carne al día de hoy, que en promedio alcanza los 1.000 Bs., con un
“mediecito” podríamos adquirir solamente unos 0,25 gramos de carne y a lo mejor
unos pocos centímetros de tripa!!
LA MIERDA QUEDÓ ENSILLANDO
Ensillar.
Foto tomada de: www.elhogarnatural.com
Este refrán se
remonta a la época en la que se viajaba a caballo, es decir hasta mediados del
siglo pasado, cuando todavía no existía la
red de carreteras que ahora cubre al país y que en muchas partes del
país existía un sistema de transporte adecuado. Todo este cuadro obligaba a realizar
los viajes a caballo. Este hecho no pasó inadvertido para la viveza del hombre
de campo quien de manera graciosa
incorporó a su refranero el acto de ensillar a una bestia con el inicio
de un viaje. Así surgió de manera jocosa
un refrán que en las noches de chalequeo, brotaba en el caney-dormitorio de los
peones, cuando alguno de los “jodíos chalequeros” soltaba un ventoseo muy
fétido. Entonces su vecino de hamaca le espetaba: PIJA
CÁMARA, LA MIERDA QUEDÓ ENSILLANDO” para señalar que
el peo se había venido adelante pero que ya su compañera no tardaría en llegar
porque había quedado ensillando.
SER COMO EL ALAMBRE DULCE, QUE ATAJA PERO NO PUYA
Cercas.
La división real de
las tierras en el llano llegó con la introducción del alambre de púas a
mediados de los años 40 del siglo pasado. Tender una cerca era todo un arte del
que algunos llaneros hicieron gala. Las escuadras, los martillos, las tenazas,
las "grampas", el morral de cuero seco que por lo general era hecho con el cuero
de las bolas de los toros, eran las herramientas y los artificios que siempre
acompañaban a los Cerqueros. Para la horconadura se preferían maderos
resistentes a la pudrición como la del Masaguaro, el Acapro o el Congrio, entre otros. No pasó desapercibido
para el espíritu imaginativo del llanero la comparación de las características
y funciones del alambre de púas y del alambre dulce (sin púas) y su comparación con las
artes del hombre en las prácticas amorosas. De allí surgió el refrán SER
COMO EL ALAMBRE DULCE QUE ATAJA PERO NO PUYA haciendo referencia al hombre que conquista a una
dama pero no logra “llevarla a la cama” (en el llano occidental se dice puyar
como una forma de referirse al acto sexual).
MÁS DIFÍCIL QUE UN PARTO E´ MULA
Foto tomada de: enroquedeciencia.blogspot.com
Este refrán se utilizaba para señalar el grado máximo de dificultad en un trabajo o en una situación. Alude al hecho de que las mulas al ser producto de una hibridación están casi impedidas de engendrar. Los genetistas explican este hecho por diferencia en el número de cromosomas entre los reproductores, pues las yeguas tienen 64 y los burros 62. Los así engendrados serán todos estériles si son machos, pero en las hembras puede ocurrir que al momento de la recombinación se hereden todos los cromosomas del padre o de la madre. En este caso la hembra puede generar óvulos fértiles que eventualmente conducirían a un parto, en un hecho tan raro que la historia veterinaria de Estados Unidos registra sólo 5 de estos partos.
En Venezuela, la imaginación del hombre de campo atribuye la esterilidad de las mulas a la maldición que Dios le echó a este animal por haberle comido las pajitas que servían de cuna al niño Jesús en el pesebre de Belén.
ANDAR COMO BURRO E´ VIUDA
Las bestias
silloneras siempre debían presentar buen aspecto porque eso dejaba ver el
esmero y la atención que los propietarios de las mismas ponían en ellas, así
como el afecto que les brindaban. Por eso los caballos, machos, yeguas e
incluso los burros recibían baños, cuidados de los cascos, valoneos, etc. Esos cuidados eran, por lo general tareas
exclusivas del “hombre de la casa” a quien nunca le faltaba “la tijera de
valonear”. Al morirse el hombre, los animales quedaban carentes de estas
atenciones, notándose entonces su aspecto descuidado en las colas y en las
crines. Por extensión, cuando un
muchacho de la casa andaba con el pelo muy largo o descuidado, su madre le
recriminaba diciéndole que ANDA COMO BURRO E´VIUDA. Con la llegada de la moda del pelo largo y descuidado, el refrán perdió su fuerza.





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