ANÉCDOTAS FORESTALES
Haber formado parte de la naturaleza agreste del campo venezolano
durante más de cuarenta años, sin duda que deja marcas por las
experiencias habidas, diversas de ellas presentes a través de historias,
anécdotas, cuentos o leyendas. De esas tantas historias vividas en
estas cuatro décadas de monte, se han escogido algunas de las más
sonadas para que se mantengan vivas en el tiempo, ahora que muchas de
éstas ya están huérfanas de sus protagonistas.
Viveza
criolla: Pejesapo por Bagre Dorado!
Omar Carrero Araque
Baquiano
2005
Foto tomada de laprensagrafica.com
Un calinoso mediodía de Marzo recorría
la Troncal 5 que cruza el piedemonte barinés en compañía del Profesor Miguel, respetado
especialista en eso de conocerles la vida y el modus operandi a los animales de
la fauna silvestre.
Este Profesor de crianza y modales tan venezolanos que
hasta “masca chimó” nació en una región eslovena de nombre impronunciable para
nosotros: Osrednjeslovenska. Desde
allí se trajo, a los dos años de edad, la pinta de musiú que ahora lo caracteriza y lo delata:
un corpachón pintado de catire que
raya en los dos metros de estatura, el cabello amarillo y los ojos azules.
El
conocimiento que tiene de los animales es profundo y abarca toda clase de
bichos de cero, dos y cuatro patas. Un viaje en compañía de este respetado señor
es de verdad agradable por lo magnífico de su conversa, de la que se aprende en
cada una sus palabras. Con cada metro de carretera aparece un tema nuevo,
surgido de la presencia de un pajarito que cruza frente al cuatro por cuatro,
un animalito “espichao” sobre el asfalto
o un autobusero que identifique su carro con un letrero que diga “llegó el papi
papi de todas”, de allí surgen enseñanzas, análisis o conclusiones a veces bien cáusticas.
En llegando a San Antonio, un
villorio situado a orillas del Caparo en la divisoria entre Barinas y Táchira,
pudimos observar un improvisado quiosco donde estaban vendiendo pescado seco.
Era el tiempo de prohibición del consumo de carnes rojas por la proximidad de
la semana santa, una restricción religiosa que debe tener un poco más de dos
mil años y que sospechosamente fue concebida por los apóstoles pescadores, según
se interpreta del evangelio de José Manuel Briceño Monzillo, reputado
historiador.
Rumas de lonjas saladas y humectadas en demasía como para aumentar
su peso se exhibían al aire libre. El Vendedor, era un joven guate1
de contextura delgada y de cara capinosa2, que se mostraba muy
atento con los escasos clientes. Al momento de atender a mi amigo mostró
amabilidad y mucha palabrería para ofrecer su mercancía. No se quedaba callado
en ningún momento pues siempre tenía respuesta para todo, como cuando alguien
lo interrogó por un gran afiche que cerraba su quiosco por la parte trasera, en
el que se mostraba una panorámica del Gran Cañón: Eso queda en Texas, Colorado!!!
Mi amigo, toma un salón de pescado y el joven
sin dar tiempo a preguntas, se adelanta: Eso
es bagre dorado a 25 el kilo,
indicando además que es el de mayor precio por la calidad de su carne.
Y este
otro? Ese es rayado, a 20. Y este? Ese
es paleto a 18 y así fue señalando uno a uno, con nombres y precios.
Mi
amigo Miguel, tomando de nuevo el Dorado, lo levanta y lo interroga ¡Cómo me dijiste que se llamaba este?
Catire
ese es un Dorado!!
Que vaina, yo que
creía que era una Sierracuca ¿y este me dijiste que era Paleto?
Ya el
joven estaba dudando de su respuesta, sin embargo contestó afirmativamente. El
Profe me miró para decirme Coño, aquí
llaman Paleto a este peje, pero yo lo conozco como pejesapo!!
Y así fue
desmantelando la mentira del joven que metía gato por liebre a los incautos
ofreciendo pescado de mala calidad. Nunca imaginó el joven que el Musiú pudiera
conocer mejor que él a todos esos pescados que exhibía en su negocio y
habiéndose dado cuenta que yo era su acompañante y viendo mi condición de
criollito se me acercó y me dijo: Ay su madre, me jodió ese musiú, pues conoce los pescados mejor yo que vivo a orilla
e´río y que soy vendedor!!
Claro le
dije, él es un experto en peces y como funcionario ahorita anda revisando las
ventas para evitar abusos ahora que vienen los días santos. Miró la puerta del vehículo en que andábamos
en el que se destacaba el logo de la ULA y el número que identificaba la
Unidad.
Dos horas después ya había
desmantelado su tarantín!
1 Nombre
que dan los llaneros occidentales a la gente venida de los andes de Venezuela o Colombia
2 Como la cara de los
capinos (albinos) y con muchas pecas