LA CASTA ANDILLANERA
Omar Carrero Araque
Baquiano
2021
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| La Serranía dando paso a la Llanura |
La Casta que
llamaremos Andillanera la ubicamos en la banda piemontana del municipio Zamora
del estado Barinas, siendo una resultante de la mezcolanza de las estirpes y
culturas andinas y llaneras. Esta unión comenzó a tomar forma a partir de 1906
cuando el Padre Adonay Noguera Mora bajó desde el sur merideño hasta Santa
Bárbara de Barinas con la idea de organizar eclesiásticamente a esta población
fundada por los Padres Dominicos en 1710.
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| Vivienda típica andina |
Después de esta fecha y detrás del Padre Noguera comenzó un éxodo de andinos que bajaban a la “tierra llana” para tomar “posesión de esas tierras de nadie”. Una de mis tías-bisabuelas lo hizo en 1913. Igualmente mi Abuela lo hizo posiblemente en 1923 en una de las innumerables caravanas que “bajaban del cerro”.
“Los guates están bajando en cambote” era el comentario de los pobladores originarios como los Matute, los Apolinar, los Ruíz o los Pumar, quienes con asombro veían la masiva llegada de los serranos, remarcando en la indumentaria que portaban sobre todo en los cubre-pantalones, en la larga cola de los caballos, en la mula Campanera y hasta en la forma de configurar y de ponerse el sombrero.
Una muestra que considero representativa del embrión formador de la casta la tenemos en el grupo de madres que formaron los primeros hogares. Esta razón nos lleva a considerar algunas de sus vivencias para presentarlas como prototipos. Para personas como ellas que llevaban sangre guerrera en su torrente no les fue difícil ajustarse al entorno llanero. Unas casas de palma con piso de suelo les remplazaron sus casonas de tejas y sus pisos de baldosas. El calor y la plaga las llevó a cambiar el catre por la hamaca con mosquitero y así cosa por cosa fueron cambiando y asumiendo.
Estas Abuelas guardaban costumbres de su cultura andina pero aprendieron muchas más de los saberes de llano.
Qué guardaban de su
tierra cordillerana?
Recuerdo algunas palabras que usaban siempre que se reunían con sus paisanos. En esas ocasiones hablaban de UNTUAL para señalar un hecho que hubiera ocurrido recientemente, tal vez como una corrupción de Actual. También usaban el término ENDENANTES con el sentido de Desde Antes, un término que encontré como arcaísmo en el argot de los huasos chilenos, tal como se recuerda en canción chilena Ende que te vi. También usaban como sinónimo de Extremadamente o Totalmente, una palabra que, en mi vida, sólo la he oído en no más de dos o tres ocasiones: DELTIRAMENTE.
Cuando sobaban la Cuajada en la totuma, guardaban una parte que mezclaban con una masa de plátano maduro cocido para formar unos bollos que llamaban Mico. Igualmente usaban el término Chique para señalar a una especie de aro hecho de paño que se colocaban sobre su cabeza cuando debían cargar un cántaro de agua o un tercio de leña. Con el sebo de ganado hacían velas valiéndose de un aro metálico del que colgaban una docena de pabilos y de una bien labrada cuchara tipo espátula con la que bañaban a los pábilos con graso derretido. Según ellas esas vasijas eran fabricadas por los presos. En relación a las curaciones, trajeron de su montaña la fórmula de un preparado al que llamaban “Unto sin sal”, que no era más que aguardiente o alcohol puro, que mezclaban con “infundia” de gallina. Esta “medicina” la usaba cada vez que se sufría una insolación, quemada, dolor de muelas, picada de insectos, etc., entonces sacaban un trozo del “Unto” y lo aplicaba sobre la parte afectada. En otras ocasiones cuando nos oían llorando porque la picada de un Gusano de Pollo nos había producido Ceca, cortaban una ramita de Ruda y nos la colocaban sobre la oreja derecha. Estas costumbres las trajeron del Cerro.
De la cultura llanera aprendieron el trajín con cochinos y vacas, a estas últimas las amansaban con cantos y palabras suaves; aprendieron así mismo a vaticinar el tiempo con la ayuda de las Cabañuelas; a estimar las horas con la ayuda de la sombra que proyectaba un horcón; a utilizar el Mandador para imponer autoridad no solo sobre sus nietos sino también sobre los becerros, perros y gallinas. Por las noches dejaban el Mandador “a mano” dentro del cuarto de dormir por si acaso El Sinsín.
Aprendieron también a manejar el Cuajo para cortar la leche; a alumbrar las madrugadas con un Mecho o Chipola; a cocinar en Fogón de topias utilizando leña como combustible pero sin generar chispas peligrosas para el techo de palma; a conjurar las duras tormentas de octubre colocando en la mitad del patio un par de cuchillos en cruz sobre los cuales quemaba hojas de Ramo bendito; a conservar la sal libre de humedad colocándola en un recipiente que los llaneros llamaban Mucurita, pero ellas le decían Cucay al que mantenían colgado a unos dos metros encima del fogón. Este artificio lo hacían con el fruto de Taparo de caño. Con este fruto también hacían la Onotera con la que daban color a ciertas comidas, “pa quitales la jipatera”.
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| Vivienda llanera |
A las 6 de la mañana ya estaban repartiendo jarraos de leche todavía calientica y con la sobrante “quebraban la cuajada” del desayuno. El suero iba directamente al Chiquero para alimentar a las Congas y a los Capones que mantenían encerrados para el engorde, mientras que los Chuzos andaban realengos en una parte del solar. Recuerdo que cuando les traían “Marranos Alzaos” les mandaban a recortar las pestañas para alterarles la visión evitando así el ataques a las personas.
En las Caballerizas tenían la “Canoa de picar pasto” para los caballos de los varones quienes, entre otros oficios se encargaban de buscar buen ganado en los hatos cercanos para los compradores que de Tovar y Mucuchachí bajan a comienzos de la época seca. Entre los hombres serranos que bajaron en esa época, se recuerda particularmente a Don Fausto Araque quien era faculto en eliminar mediante “rezos y oraciones” las gusaneras que azotaban sus rebaños. Esta habilidad lo hacía muy solicitado por los ganaderos.
En los Solares siempre mantenían una Cuerda de unas 10-15 ponedoras y algunas pollas para el reemplazo o para el caldo. Cada 6 meses “echaban” dos o tres Búlicas, con 12 huevos cada una, las que en un lapso de 22 días “sacaban” dos o tres camadas de pollitos, a los que había que mantenerles mochiladas de “maíz picado”. Un Pataruco era el encargado de pisar a la Cuerda.
En la Troja se veían
plantas usadas en la cocina como cilantro, lechuga y cebollín. En una Huerta
mantenían pimentón, ají, albahaca, tomate
y orégano. El Jagüey de 14 metros de profundidad suministraba un agua clara y limpia que
servía para la cocina, para lavado de la ropa y para llenar la Piedra ahuecada que filtraba y hacía
potable y más fresca, la de beber. Cada
Semana Santa, un “experto” le hacía
mantenimientos al pozo, bajando hasta el
fondo para limpiar las nacientes y sacar a uno que otro sapo que hubiera
calculado mal su salto.
De la herbolaria llanera asumieron el poder curativo de la
esencia de Curarina, un remedio
infalible en el que se tenía ciega fe para librarse de innumerables dolencias y
de picaduras de insectos y culebras.
Aparte del trabajo casero, algunas ejercían de Costureras, pues valiéndose de una Máquina manual cosían por encargo, pantalones manga corta, de los llamados Tucos, para los peones de los hatos cercanos. Por este trabajo cobraran 2 bolívares por la unidad. Los Dueños o Encargados de Hato les llevaban las piezas de Dril color kaki para la confección y además les regalaban dos o tres Poyeros llenos de Carne Seca o en Tasajo.
A algunas de estas Abuelas mientras preparaban el Pisillo para el almuerzo se le oía entonar algunas coplas llaneras: “En la puerta de tu casa – me tienen corrido un velo – me despido, ya me voy – voy a salir y no puedo”. O también: “El toro pisa a la vaca – y el novillo se retira – como fue toro el novillo – la vaca voltea y lo mira”.
En su cuarto mantenían grandes cuadros, ya amarillentos, generalmente de San Antonio con el Santo Niño en sus brazos o de la Virgen del Carmen sacando del Purgatorio a las ánimas levemente pecadoras. En medio de los cuadros mantenían un Crucifijo que algunas daban en préstamo, en caso necesario, para santiguar a los moribundos. Tenían así mismo la Vela de La Candelaria que encendían frente a un moribundo pues según sus creencias, era esta la única luz que uno veía cuando estaba en trance de morir o como decían “en la negra orilla del mundo”. En su altar rezaban algunas veces, sobre todo en los días santos. Algunas no podían entrar a la Iglesia porque su estado civil y el Cura se lo impedían. Como Protección contra “la mavita, la pava o la mala suerte”, mantenía en la sala principal una mata de Zábila amarrada con una cinta roja y colgada en posición “patas parriba”. Nos decía que sobre esta planta caerían todas las brujerías que alguien de “mala fe” lanzara sobre la familia.
En el caso particular de mí Abuela recuerdo que con mucho celo conservaba al lado de los santos, un estuche de seda y terciopelo que contenía los restos de la espada de su Abuelo quien había peleado en la Guerra de Los Cinco Años.
Una cosa, que ahora recuerdo con aprensión, era que para alimentar a la Cuerda de Gallinas y para mantener la base de las arepas diarias, en cada casa se compraban tres o cuatro sacos de maíz, unos 150 kilos que almacenaba en pipas o tambores de grueso cartón, de esos que tenían una tapa que cerraba herméticamente con una abrazadera de presión. Lo curioso y alarmante del caso es que para mantener libre de gorgojos al grano, en cada uno de estos tambores se vaciada y se revolvía, medio kilo de DDT !!
Como muchos de sus paisanos más nunca volvieron a sus pueblos natales.
En este relato, que sintetiza el quehacer de estos pioneros, se muestra en parte la pasta con la que se moldearon hombres y mujeres del llano con raíces andinas. Ahora casi 120 años del inicio del éxodo andes-llano, la Casta ha sido arropada casi por completo por la cultura llanera, gracias a una mayor amplitud de la red vial que enlaza con el llano. Por esta causa se ha generado una fuerte llegada de llaneros, fomentándose así un mayor intercambio comercial y cultural. Como recordación de la raíz andina quedan apellidos de tradición merideña como Noguera, Vega, Molina o Belandria.
La
fundición de estas dos etnias resultó en la configuración del hombre y la mujer andillaneros: apegados a una tierra
que trabajan con ahínco como
agricultores y como vaqueros. Los hombres se convirtieron en centauros porque
en la tierra plana y abierta, el caballo
es movilidad y es prestancia. El
Joropo hizo olvidar la melancolía de los valses y la palma como elemento de
techado se impuso sobre la teja, así como lo hizo el bahareque sobre la tierra
pisada. La carne se alzó como alimento primordial con el acompañamiento
de la yuca o del topocho en detrimento de la arepa de trigo y de la papa.
Sin embargo, los llaneros de más abajo consideran que por su origen los habitantes de esta región pegada al piedemonte pueden y son llamados “los llaneros guates”, un mote que también arropa a buena parte de los apureños del municipio Páez del estado Apure, incluyendo a El Amparo y Guasdualito.
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| La Cabalgata llega a Mucuchachí |
En recuerdo de esas lejanas cabalgatas, los bisnietos y tataranietos de aquellos pioneros respondieron a una propuesta de Licenciado Ramón Camacho, de raíz canagüense, para realizar una Cabalgata anual que recorre el camino de recuas que une a Santa Bárbara con Mucuchachí, Portachuelo y Canaguá. En este acto, decenas de caballistas son despedidos en Santa Bárbara con fuegos artificiales, bordoneos de arpa y el abierto “galillo” de copleras y copleros, y recibidos en Mucuchachí en medio de la alegría de la población, música de violines y fuegos artificiales.
Fotografías tomadas de:
1.- La serranía dando paso a la llanura. (BienesOnline)
2.- Vivienda típica andina (albaciudad.com)
3.- Vivienda típica llanera (Centro de la Diversidad Cultural)
4.- La Caravana llega a Mucuchachí (Facebook de Alexis Rangel)
GLOSARIO PARA LOS AMIGOS QUE LEEN LA PÁGINA EN OTRAS LATITUDES:
Aguamanil: Pila usada para lavarse las manos
Ají: Planta del Género Capsicum. Fruto usado como
condimento
Albahaca: Planta
arbustiva de la Especie Ocimum basilicum
Bajar del cerro: Migrar desde la cordillera andina
hasta la llanura
Búlica: Gallina de plumaje amarillo con pintas
blancas
Cabañuelas: Conjunto de métodos populares para
predecir el tiempo
Cambote: grupo de personas que se unen para
realizar un trabajo
Capones: Capón, que ha sido capado o castrado
Carne Seca: Carne en tasajo
Cebollín: Cebolla
de hoja (Allium
schoenoprasum)
Ceca: Dolor en ganglios de las axilas causado por
la picada de algunos insectos
Chiquero: Espacio apto para encerrar los cochinos
Chuzos: Cochinos flacos
Cilantro: Planta
usada como condimento (Coriandrum sativum)
Congas: Cochinas gordas
Corraleja: Corral pequeño.
Cuajada: Especie de queso. Producto lácteo suave
que se forma al separase el suero.
Cuajo: Sustancia natural o artificial usada para
fabricar queso
Curarina un
remedio infalible en el que se tenía ciega fe para librarse de innumerables
dolencias y de picaduras de insectos y
culebras. Principio extraído de la planta Rauwolfia tetraphylla
Excusado: Retrete. Letrina de Hoyo
Galillo: Nombre popular de la Úvula y por extensión
al grito o tañío propio del canto recio
Guates: Nombre con el que los llaneros occidentales
identifican a los andinos
Guerra de Los Cinco Años: Guerra Larga o Federal
que se dio en Venezuela entre 1859 y 1863
Jagüey: Aljibe. Pozo artificial de agua manadora
Lechuga: Planta herbácea (Lactuca sp)
Maíz picado: Maíz quebrado en el molino apto para
alimento de pollitos
Mandador: Foete
Marranos Alzaos: Marranos que se vuelven
salvajes al escaparse de las casas
Mavita: la pava o mala suerte o las brujerías que
alguien de mala fe
Mecho o Chipola: Mechurrio. Artificio usado en los
campos para el alumbrado
Mochilada: Mochila llena. Morral lleno
Novillo: Toro que ha sido capado (castrado)
Onotera: Recipiente que contiene semillas de Onoto
(Bixa orellanana) mezclado con aceite para darle color a ciertas comidas.
Orégano: Planta usada como condimento (Origanum
vulgare)
Pataruco: Gallo que no es bueno para la pelea. Hombre cobarde
Patas parriba: Con el pie o raíz hacia arriba
Pimentón
Pisillo: Plato típico del llano preparado con carne
en tasajo finamente picada
Poyero: Saco para cargar el Poyo (Merienda). Se
lleva terciado sobre el hombro.
Quebrar la Cuajada: Darle punto a la Cuajada, un
producto lácteo suave que se forma al separase el suero.
Quitar la jipatera: Eliminar el color amarilloso de
los alimentos
Ramo bendito: Hojas de palma bendecidas en las
iglesias católicas el Domingo de Ramos
Regalito: Nombre usado para identificar una vaca de
corral
Ruda: Planta medicinal del Género Ruta
Sanforizado: Proceso industrial que evita el
encogimiento de las telas
Sinsín: Espanto que sale de noche y que aterroriza
con sus silbidos. Silbón
Sinsín: Espanto que recorría las sabanas en las
noches de Mayo. Silbón
Taparo de caño: Fruto del árbol de la Especie
Crescentia amazonica
Tierra llana: Nombre que le daban los andinos a la
tierra llanera
Tinajero: Mueble en el que se coloca la Tinaja y el
Filtro del agua utilizada para consumo humano
Topias: Tres piedras sobre las que se apoyan las
ollas para la cocción de alimentos en fogones de leña
Totuma: Recipiente elaborado con el fruto del
Totumo (Crescentia cujete)
Tranquero: Puerta de trancas de los corrales.
Talanquera: Tranquero
Troja: Cajón grande lleno de tierra fértil,
suspendido sobre el suelo por medio de postes destinado a cultivar hortalizas
Tucos: Pantalones de dril a media pierna utilizados
por los peones llaneros
Vela de La Candelaria: Vela grande bendecida en la
Iglesia el Día de La Candelaria
Zábila: Aloe vera

















