Se reseña la travesía entre
Calabozo y Guadarrama con Don Manuel Costa, Leonardo Lugo y José “Coco”
Guevara, en el rastreo de información biogeográfica.
De Calabozo a Guadarrama (1/2)
Omar Carrero Araque
Baquiano
2009
Calle de Guadarrama adyacente al río
Portuguesa
Foto
bajada de: www.scielo.org.ve
Se inicia en Calabozo la jornada pautada para esa
semana con el viaje que nos llevaría hasta Guadarrama, un pequeño pueblo
barinés amarrado a la margen derecha del río Portuguesa, unos 40 Km antes de su confluencia con el Guanare.
Revisando el origen de este sonoro nombre encontramos su raíz en el lenguaje de
los Moros con el significado de “río del arenal” (Uad er ramel), señalándose además que en España existe una Comunidad, una Sierra y
un Parque Nacional que llevan este nombre. Igualmente en Chile se reconoce un
sector de Santiago con el nombre de Guadarrama. Este hecho es sin duda
indicativo de que el topónimo llegó en el recuerdo geográfico y la nostalgia de
los conquistadores.
El recorrido de unos 120 km desde Calabozo, se
hace en su mayor parte por una pista de tierra con aislados trechos revestidos
de algo parecido al asfalto. El paisaje en su mayor parte es el típico de la
llanura aluvial con suelos arcillosos profundos, sujetos a inundación. La
sabana, los palmares y los esteros nos acompañan durante todo el trayecto.
La
palma llanera y la celedonia aparecen como dominantes vegetales. En los charcos
se observan muchas aves que procuran su alimento en los pequeños peces y
caracoles que allí habitan. Se ven gabanes, garzas blancas, garzas morenas,
garcitas rezneras, corocoras, alcaravanes y pájaros Vaco, entre otras. También
aparecen babas e iguanas, siendo notoria la ausencia de tarotaros, tiganas y
carraos.
Entre los elementos vegetales se resalta la ausencia de
platanillos y platanicos, plantas que en otras localidades del llano occidental
ocupan profusamente estos biotopos. En todo este trayecto, salvo en las
cercanías de Calabozo, no se aprecia actividad agrícola. La ganadería extensiva
es la principal ocupación de la escasa población que allí vive.
En un momento de la
media tarde percibiendo en el aire la brisa de agua viniente del Portuguesa, en
el costado occidental del Guárico y muy cerca de sus linderos con Barinas y
Cojedes, encontramos un pequeño obelisco que señala el lugar donde en 1929
nació Ángel Custodio Loyola.
Allí sobre una
placa dorada se indica que el lugar se llama Mata Arzolera, aunque ahora no hay
rastros ni de mata, ni de casas. Se recuerda que Loyola es considerado por los
llaneros como un ícono de su cultura, pues este Cantador no ha tenido parangón
en esta modalidad del canto, ya que logró combinar como nadie, el tono, el tañío,
la dicción y el sentimiento. En una placa se lee una de sus celebradas coplas
con mención al Pajarillo y a los lugares de sus “comederos”.
La llegada al río Portuguesa está precedida de enormes esteros donde aparecen dispersos
algunos mogotes o “brosques” como llaman los bajoapureños a esa especie de
montículos de hierbas y arbustos, aislados en la sabana, producto del
movimiento de las aguas y de las inundaciones prolongadas.
A orillas de cauce aparece el bosque de galería donde
los guamos de río, los jobos y mangles
de río, son dominantes. El paso se hace a través de una chalana propulsada por
tracción humana a través de un sencillo sistema de cuerdas que sujetan a la
embarcación y que permiten su desplazamiento de una a otra orilla.
En estos rincones se siente el llano en tiempo pasado,
donde todavía se miran los llaneros “de a caballo”, los auténticos llaneros de
faena, no contagiados aun con atuendos tipo texano.

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